Por la histórica Highway 1 llegamos al pueblo de San Luis Obispo, que está situado a hora y media de Santa Bárbara (tres horas de Los Ángeles). Está considerado por muchos rankings como una de las ciudades más románticas de América y por otros como una de las más felices. Lo cierto es que hay muchos estudiantes y artistas, una universidad de prestigio y buen ambiente.
En 1772, los misioneros españoles fundaron la misión “San Luis Obispo de Tolosa”, que todavía hoy se conserva en el centro del pueblo con un museo interesante. Enfrente de la misión y con vistas espectaculares a un río lleno de vegetación, puedes comer en el Island Grill unos tacos hawaianos buenísimos que te recuerdan que sigues estando en California y que Hawaii no queda lejos… Me he propuesto no comerme una hamburguesa hasta el último día del viaje (por aquello del colesterol y por acabar con el tópico de que en EE.UU. sólo se comen hamburguesas…).
O tomarte un café mientras ves a la gente pasear…
SLO, es un pueblo de artistas, por lo que encontrarás en sus callejones de galerías de arte, desde mesas y bancos pintados…
… hasta árboles envueltos en lanas de colores.
Trabajos realizados por artesanos californianos, como estos muñecos de cuento…
… y cuadros como los del americano Gene Francis, con bañistas y escenas cotidianas de los años 50.
Tiendas con mucho encanto, como esta floristería…
O ésta de objetos vintage…
Si paseas por la calle principal (Higuera St.) puedes encontrarte con las cosas más variopintas como este callejón…
A simple vista parece un callejón sin más, pero es un callejón de chicles llamado “Bubblegum Alley”, donde todo el que pasa deja pegado su chicle, sus deseos y sus frases de amor (encantador y repugnante a partes iguales).
Otra de las cosas singulares que tiene este pueblito es un cine de los años 40, el “Fremont Theater”, de estilo Art Decó-Dinner de los 50 con un toque kitsch rosa chicle…
¡Total, por fuera y por dentro!
Todo un descubrimiento el peculiar pueblo de San Luis Obispo. Volveremos…
Madremía! Pueblo de artistas, quiero ir!! qué chulada!!
(de la tienda vintage me llevo todo todo todo)