Estos días celebramos el solsticio de invierno y el comienzo de la Navidad. Pero algunos símbolos navideños como el abeto, las velas, la corona, los regalos y Papá Noel tienen sus raíces en antiguas tradiciones paganas del norte.

Antiguamente “Yule” era un festival donde se celebraba la noche más larga del año y el comienzo del regreso de la luz. Una festividad que duraba 12 días y un momento sagrado de pausa consciente, recogimiento y escucha interna. Un cambio sutil pero profundo.
Yule nos recuerda que la luz va venciendo a las sombras poco a poco, pero no se trata solo de iluminar el exterior, sino nuestra llama interior que nos guiará a lo largo del año. Nos invita a honrar lo que ha sido, a soltar lo que ya no es y a sembrar lo que queremos que sea. Todo renacer necesita oscuridad, silencio y tiempo para gestarse.
Estos 12 días de final de año nos pueden llevar a apagar “el ruido”, activar el silencio y reflexionar:
Día 1: La Noche de la Madre. Se honraba a las madres y a la madre tierra. La creación nace de la oscuridad en la noche más larga del año. ¿Qué proyecto quiero crear el próximo año?
Día 2: El renacimiento del Sol, la esperanza y el inicio de un nuevo ciclo. ¿Qué quiero iluminar?
Día 3: Honrar a nuestros Ancestros. ¿Qué he heredado de ellos?
Día 4: Proteger mi hogar como refugio, con una corona de abeto y el calor del fuego. ¿Cómo quiero que sea el espacio que habito?
Día 5: Cuidar de la naturaleza, plantas y animales. ¿Cómo puedo contribuir a mejorar nuestro entorno?
Día 6: Dejarnos llevar por el sentir, la intuición e interpretar nuestros sueños. ¿Qué camino quiero elegir?
Día 7: Noche del caos para priorizar lo que considero importante. ¿Qué no quiero en mi vida?
Día 8: Reflexionar sobre el paso del tiempo. Vivir cada momento de forma presente y consciente. ¿A qué quiero dedicar mi tiempo?
Día 9: Palabras que se convierten en acción. ¿Con qué me quiero comprometer?
Día 10: El banquete. ¿Con quién quiero compartir?
Día 11: La transformación. ¿Qué he aprendido este año?
Día 12: Bendecir el nuevo año, agradecer y renacer. ¿Qué quiero compartir con el mundo?

















Speak Your Mind