“Paisajes del inconsciente” creación y surrealismo

¿Qué peso ha tenido el inconsciente en el movimiento surrealista? 

Magnífica conferencia en la Fundación MAPFRE entre Estrella de Diego, comisaria de la exposición “1924. Otros surrealismos” y la psicoanalista Lola López Mondéjar, conducidas por Noemí Oliva, creadora del podcast sobre arte y cultura: “Locura compartida”. 

Un análisis sobre creación y surrealismo y sus diferencias entre artistas masculinos y femeninos, que parte de la frase del psicoanalista Jacques Lacan: “Pienso donde no soy, luego soy donde no pienso”.

Los surrealistas buscaban destronar la razón y el orden impuesto, mediante la intuición, el caos, los objetos encontrados y el mundo de los sueños. Pero a veces, ésto se convertía en una contradicción y una simulación del inconsciente para crear. Utilizaban distintas herramientas como la escritura automática, la asociación-disociación de ideas, la fragmentación y técnicas pictóricas como el frottage y el collage.

Cuando el acto inconsciente de “soñar” se transcribe en palabras, a través del recuerdo del sueño y la interpretación de los sueños, se vuelve consciente. 

Como explica la experta en arte Estrella de Diego, para André Breton (padre del surrealismo), las mujeres surrealistas eran musas, creadoras, videntes, guías… pero no podían ser madres. Aún así, varias lo fueron o quisieron serlo y ese conflicto sobre la maternidad lo dejaron plasmado en sus cuadros. A los surrealistas tampoco les gustaba la homosexualidad masculina pero sí la femenina. Y se permitían el derecho de opinar sobre el deseo y sexualidad femeninos aunque a sus sesiones no asistían mujeres, que, evidentemente, tenían diferentes fantasías que ellos.

Leonora Carrington

“No tenía tiempo de ser la musa de nadie… estaba muy ocupada rebelándome en contra de mi familia y aprendiendo a ser artista”. Leonora Carrington

Muy interesante el análisis que hace la psicoanalista Lola López Mondéjar sobre cómo la creatividad ayuda a superar el trauma y las diferencias entre artistas y normópatas para adaptarse o no a los convencionalismos y normas sociales, a través del pensamiento crítico o la validación dentro del grupo.

María Izquierdo “Sueño y premonición”

También habla de la ansiedad de la influencia, que definía a los hombres surrealistas y la ansiedad de la autoría, más propia de las mujeres surrealistas. En los hombres hay una voluntad de estilo y un miedo a copiar, a heredar de los padres del arte y no diferenciarse, mientras que las mujeres buscaban algo más allá. No tenían modelos femeninos anteriores ni un yo muy constituido, pero éste va evolucionando hacia su objetivo: ¿Qué puedo crear yo y cómo hacerlo?

Como creadora, siento que se ha masculinizado el estilo de muchas mujeres artistas en la actualidad, supongo que por imitación o por la búsqueda de la igualdad. Pero también pienso que hay una tendencia, un deseo y una necesidad de romper ese modelo, de buscar y llegar a las cosas de otra forma más femenina, con otros temas, espacios y tiempos.

Remedios Varo “Alegoría del invierno”

¿Qué queda del surrealismo y del psicoanálisis? 

Para López Mondéjar, el psicoanálisis es la disciplina que mejor explica la naturaleza humana. Ha salido de la clínica y aunque la academia lo excluya en universidades, es una herramienta en auge para explicar fenómenos artísticos, culturales y sociales.  

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Mujeres que Vuelan