“Sirat”, un viaje al interior de uno mismo

Sirat no es solo una película. Es un viaje al interior de uno mismo atravesando el árido desierto. No es un “me gusta o no me gusta”. Es incómoda, pero hipnótica. Te lleva en un instante del ruido al silencio y del infierno al cielo. La música, el baile, la tierra y la tribu como elementos de vida y evasión. El miedo y la culpa. La vulnerabilidad y la fragilidad humana. La muerte. El grito. El vacío. La nada. Desolación con esperanza.

Sirat
Sirat

Baila hasta que todo pete y deje de sonar el altavoz.

Baila solo o acompañado, hasta que te canses y te quedes sin voz.

Baila descalza, siente la arena, no sabes cuándo volverás a ella.

Baila en la noche oscura, hasta el amanecer y bajo la luna.

Sirat
Sirat

Transita el camino, cura las heridas, sana los miedos, transforma tu alma… porque cuando cruces el puente, ya no volverás a ser el mismo. 

Todos viajamos en el tren de la vida, sin saber quién se bajará antes que nosotros, quiénes continuarán hasta el final o cuál será la próxima parada. Qué bonito es hacerlo codo con codo, cogidos de la mano y ayudando al de al lado.

Una obra de arte sensorial, arriesgada y sincera, envuelta en una potente banda sonora, con una fotografía y un sonido dignos de ser premiados, aunque incomode y porque incomoda nos lleva a la reflexión. Deja un poso amargo que nos empuja a vivir de forma más consciente. La música siempre nos salva. 

Viaja. Baila. Celebra. Comparte. Agradece. Y que el fin del mundo nos pille bailando.

Speak Your Mind

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Mujeres que Vuelan