Liliana Rivera Garza, una joven de veinte años inteligente y audaz, estudiaba arquitectura en México. Llevaba varios años intentando dejar a su novio y un día tomó la decisión, porque descubrió que “en lo más profundo del invierno había un invencible verano”, como decía Camus. Quiso empezar una nueva vida, acabar la carrera, hacer un doctorado, viajar a Londres…
El 16 de julio de 1990, Liliana fue asesinada por su novio. Simplemente no quiso que tuviera una vida sin él. Es una historia real y han tenido que pasar 30 años para que la tristeza dejara a su hermana Cristina Rivera Garza abrir las cajas que guardaban las pertenencias, los secretos y los sueños de Liliana. A través de sus diarios, cartas, mensajes y los testimonios de sus amigos, la escritora ganadora del Premio Pulitzer, ha ido hilando palabras en este brillante y premiado relato, para dar voz a su hermana y buscar el lenguaje necesario que Liliana no pudo encontrar. Su objetivo: identificar, denunciar y luchar contra la violencia de género.
Cuando terminas de leer el libro, te encuentras cara a cara con un brutal testimonio que te deja el alma desolada y la rabia en el estómago. Y te das cuenta de que la violencia de género no tiene edad, ni clase social, que muchas veces no se ve venir y que todos tenemos la responsabilidad de ponerle límites. Liliana no es una cifra de esas que escuchamos en las noticias. Es una joven que intentó luchar por sus sueños y la mataron, como a otras.

En 2025 se han realizado en España 99.762 denuncias por violencia de género y 38 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas.
Según un estudio de Fad Juventud, presentado con motivo del 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, 1 de cada 5 mujeres jóvenes (20,3%) afirma haber sido forzada a mantener relaciones sexuales cuando no quería, frente al 8% de los chicos.
Un 27,3% de chicas declara que su pareja le ha revisado el móvil, frente al 17% de los chicos, y un 32,1% afirma que su pareja se ha enfadado por no responder de inmediato a mensajes o llamadas, casi el doble que en ellos (17,5%). El 24,8% de las chicas ha recibido insultos o humillaciones de su pareja frente al 11,1% de ellos, y el 20,7% de ellas admite que han escuchado que no valen nada frente al 9,7% de ellos. La salud mental también se ve afectada por la violencia en pareja: el 44% de las chicas que la han sufrido asegura haber tenido problemas psicológicos frente al 19,6% de ellos.
Las conclusiones del estudio ponen de manifiesto que “son las mujeres quienes sufren con mucha mayor frecuencia las formas más graves y las consecuencias más intensas de la violencia en pareja”.
Sólo el 12,9% de los jóvenes manifiesta no haber presenciado ninguna situación de violencia contra mujeres en su círculo cercano.
















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